Esta receta es un resumen simplificado de tres recetas diferentes que consultamos para elaborarla. El resultado fue excelente así que vale la pena agregarla al blog.
Un punto importante a favor de esta receta, aparte de sus virtudes culinarias, es el costo de los calamares que es muy inferior a los pescados de calidad o del pulpo.
Ingredientes
- 8 calamares grandes
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 4 rebanadas de pan lactal
- leche en cantidad suficiente
- 1 huevo
- 1 vaso de vino blanco, Chardonnay o Torrontés
- 1 taza de pulpa de tomate sin semillas
- 5 cucharadas de aceite de oliva virgen
- sal (si no le es posible suprimirla) y pimienta a gusto.
Preparación
- El primer paso, que es el más complicado, es la limpieza de los calamares. Este proceso lo voy a detallar porque es crítico para lograr un buen resultado final.
- Lavar los calamares y separar cabeza y tentáculos del cuerpo.
- Retirar las vísceras y el cartílago o pluma que tiene la bolsa.
- Dar vuelta el calamar como un guante y limpiar bien el interior, retirando cualquier impureza.
- Volver a dar vuelta el calamar (ahora es más fácil) y retirar la piel que lo cubre comenzando desde la abertura hacia las aletas. El dorso de las aletas tiene una piel muchísimo más fina e imposible de retirar. Cortar estas aletas cuidadosamente, sin tocar el cuerpo principal y reservar.
- Lavar cuidadosamente las bolsas y ponerlas a secar en un paño seco o papel de cocina.
- Separar los tentáculos de la cabeza y el resto de las vísceras que tiene adheridas, teniendo especial cuidado de eliminar la parte dura que está en la base de la cabeza.
- Lavar los tentáculos y las aletas haciéndoles correr abundante agua. Picar todo finamente y poner en un colador para que escurra toda el agua posible.
- Aquí termina el primer paso, con las bolsas bien secas por un lado y las aletas y tentáculos picados por el otro.
- Picar finamente la cebolla y el ajo y rehogar en un sartén con 3 cucharadas de aceite de oliva por unos 3 minutos.
- Agregar los tentáculos y aletas y seguir rehogando todo alrededor de unos 10 minutos, cuidando que la cebolla no se pase.
- Retirar del fuego, eliminar cualquier líquido que quede y agregar el pan lactal previamente remojado en leche y escurrido.
- Unir todo con un huevo ligeramente batido. Debe quedar una pasta bastante consistente.
- Rellenar con esta pasta los calamares, sujetando el extremo abierto con uno o dos escarbadientes para que no se derrame durante la cocción. Importante: el relleno debe ser solo unas 2/3 partes del calamar ya que al cocinarse éste se va a achicar y el relleno sobrante sería expulsado o, lo que es peor, podría reventar la bolsa.
- En una paellera que pueda llevarse al horno o en una olla de barro calentar otras 2 cucharadas de aceite de oliva y dorar los calamares de ambos lados.
- Retirar del fuego, agregar la pulpa de tomate y el vaso de vino blanco.
- Cubrir finalmente con papel de aluminio y llevar al horno mediano, unos 180°, unos 30 minutos.
- Para disfrutar los sabores del calamar, sugiero acompañarlo con un simple arroz blanco con aceite de oliva o manteca.
Advertisement